APRENDE
Durante la Edad Media, la vida estaba organizada en torno a castillos y monasterios.
- Castillos: Grandes recintos amurallados con fosos llenos de agua, que solo se podían atravesar por puentes levadizos.
- Condiciones de vida: Las malas cosechas provocaban hambre y mortandad entre los más pobres. El alimento básico era el trigo, y la carne era escasa, ya que los animales se usaban para trabajar la tierra. La sal era esencial para conservar los alimentos.
- Monasterios: Residencia de comunidades religiosas con un claustro central y diversas dependencias, como la biblioteca. Eran centros de enseñanza y difusión cultural.
- Vestimenta:
- Los nobles medievales usaban túnicas largas de terciopelo o seda, adornadas con hebillas y botones de oro, pieles exóticas y sombreros.
- Los caballeros llevaban armaduras pesadas, de unos 30 kg, para protegerse en la guerra.
- Los labradores y artesanos vestían calzones de lana y camisas largas, hechas por ellos mismos.
- Los monjes y monjas llevaban túnicas largas, llamadas hábitos, atadas con un cordón.
- Comercio y desplazamientos:
- En los mercados, se intercambiaban mercancías, y los mercaderes viajaban en grupo con mulas de carga.
- Peregrinajes: Viajes a lugares santos como Roma, Jerusalén o Santiago de Compostela.
- El comercio marítimo se desarrolló mucho, con embarcaciones como galeras, naves y leños, y la brújula empezó a generalizarse.
